Pues sí, el pasado siempre vuelve. A esta conclusión he llegado desde hace tiempo.
El año que apenas nos ha dejado hace poco menos de un mes, me ha enseñado, a que hay aspectos de la vida, en los cuales, no hay que derramar ni una sola lágrima.
Por personas que, consciente o inconscientemente nos hacen sufrir, las cuales creen que su bien, es nuestro bien, y que todo aquello que desean es su único lucro, sin importarles lo que a uno, realmente le importa, sólo tienen palabras de reproches, maldiciones sobre los oprimidos, palabras que hieren toda un alma, echándo en cara, besos, caricias anteriores.
En mi pasado, he tenido muchos segundos de desamor, de ayer te amo y hoy solo te quiero. Es un comportamiento que es incognoscible por lo menos para mí.
Pero a día de hoy, he aprendido a que nunca se debe desfallecer, por mucho que a uno le hagan daño, por mucho que duelan las cosas, jamás me volveré sobre mis pasos con la cabeza mirando al suelo, sino todo lo contrario, seguro de mí mismo, convencido que por uno mísmo puede tener un futuro alentador....
Pues bien, ahora mismo día 28 de enero, camino decidido con mis huestes de optimismo, alegría e ilusión a un mundo nuevo, para mí y espero que vosotros me acompañeis y lo podamos vivir juntos
Un Saludo:
Santiago Zabía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario